«VOLAMOS HACIA EUROPA» Conclusiones finales
Volamos hacia Europa… y seguimos volando
Conclusiones finales del proyecto “Volamos hacia Europa: la diferencia aporta”
Tras 16 meses de trabajo, participación y reflexión compartida, cerramos el proyecto “Volamos hacia Europa: la diferencia aporta” con un balance profundamente positivo.
Lo que comenzó como una iniciativa para acercar Europa a la juventud de nuestro barrio se ha convertido en un proceso transformador, tanto para las personas participantes como para nuestra comunidad y nuestra entidad.
Este proyecto, cofinanciado por el programa Erasmus+ de la Unión Europea, ha demostrado que Europa se construye también desde lo local, desde los barrios y desde la participación juvenil real.
Europa más cerca, más comprensible, más nuestra
Uno de los principales logros ha sido acercar el proyecto europeo a jóvenes que, en muchos casos, no se sentían parte de él.
A lo largo del proyecto hemos:
- Reflexionado sobre los valores europeos: dignidad, igualdad, democracia y derechos humanos.
- Descubierto oportunidades de participación y movilidad.
- Analizado los retos actuales de Europa desde una mirada crítica.
- Conectado la realidad europea con la vida cotidiana del barrio.
Europa ha dejado de ser algo lejano para convertirse en algo cercano, comprensible y accesible.
La diferencia aporta: diversidad como riqueza
La diversidad cultural, social y personal ha sido el eje central del proyecto. Lejos de entenderla como barrera, la hemos trabajado como una fortaleza colectiva.
Hemos creado espacios seguros donde:
- Compartir experiencias.
- Romper estereotipos.
- Fomentar la escucha activa.
- Construir identidad común desde la diferencia.
- En un contexto social donde los discursos de exclusión pueden ganar espacio, este proyecto ha apostado por la inclusión, el respeto y la convivencia.
Participación juvenil real y protagonista
“Volamos hacia Europa” no ha sido un proyecto para la juventud, sino con la juventud.
Las personas participantes han intervenido activamente en:
- El diseño de actividades.
- La dinamización de sesiones.
- La creación de campañas digitales.
- El diálogo con responsables locales.
- La evaluación del proceso.
Se han desarrollado competencias sociales, cívicas y digitales, fortaleciendo la autoestima, el liderazgo y el sentimiento de pertenencia.
Más de un centenar de jóvenes han participado directa o indirectamente, muchos de ellos con menos oportunidades, demostrando que cuando se generan espacios accesibles y seguros, la participación florece.
Impacto local con dimensión europea
El impacto principal se ha producido en nuestro entorno cercano:
- Mayor implicación juvenil.
- Nuevos espacios de diálogo con instituciones.
- Sensibilización comunitaria sobre inclusión y ciudadanía activa.
- Refuerzo del tejido asociativo.
Sin embargo, el valor añadido ha sido claramente europeo: hemos trasladado las prioridades y valores de la Unión Europea al contexto cotidiano de nuestra juventud.
Hemos construido Europa desde abajo.
Crecimiento organizativo y continuidad
Para nuestra entidad, esta experiencia ha supuesto un salto cualitativo en nuestra dimensión europea.
Hemos reforzado nuestras capacidades de planificación, gestión y evaluación de proyectos europeos, y hemos consolidado una línea de trabajo que continuará en el futuro.
El proyecto no es un punto final.
Es un nuevo punto de partida.











